26.02.08
Hace una semana se siente como hace tanto tiempo. Perdí el impulso inicial, pero sigo sintiendo el deseo de crear este espacio. No creo que pueda avanzar tanto que deseo hacerlo, hoy estoy mucho más cansado de lo que me podrií haber imaginado, pero igual pensé en modificar algo, aunque sea mínimo, continuar con el proyecto un solo paso y seguir dándole aire.
Aunque no pueda escribir mucho esta semana, igual pensé sobre mi relación con el hacer, y el compartir al colectivo. Una de las primeras cosas que pensé colocar fue un juego de mesa combinado con herramienta para el consultorio en el cual trabajamos con mis compañeras de la certificación. El lunes surfeé la motivació y realicé el documento con todas las partes necesarias, el martes relicé correcciones de los problemas que indentifiqué, y ese mismo día de noche nos juntamos para ver que tal. No se entendía, fue bastante terrible, el pensar que estaba listo cuando le faltaba mucho pensar para que sea algo accesible a los demás, y como fuí capaz de darme cuenta de eso.
Lo principal que pensé en ese momento, junto a otros que sucedieron en estos dís, Lo primero es lo difícil que es exponerse a uno en forma de lo creado, incluso cuando la intención siempre fue compartirlo, incluso cuando su existencia depende de ser compartido. Creería que ser persona, ser humano/a, hace que en los encuentros exista siempre lo incierto. Como que para ser entendido por los/as demás uno debe ser no entendido/a al mismo tiempo. Lo que deseo comunicar con esto es que al exponerme tuve mucho miedo, y luego enojo al sentirme rechazado por las miradas de las personas con las cuales estaba compartiendo espacio y proyectos. Luego, y gracias, de este dolor causada por la presencia y reconocimiento de la otredad, me pude encontrar a mí, de una forma conocida, extranñada, olvidada y añorada.
Para no hacerlo más largo de lo que es, soy feliz de haber pasado por ese momento. Todavía no terminé de ser quien quisiera ser en respueta a lo que viví, no termine de ser transformado por lo sentido en estos intercambios. Pero igual lo puedo sentir, lo puedo pensar, y lo puedo compartir.
Al final del día creo que es importante decir "queee se yoo". Quién sabe cuanto tiempo esto va a estar existiendo en una forma que pueda ser encontrado. Estas palabras hoy existen para mi, para el transformar del hacer y para acercarme a mi deseo de construir con los demás. Lo primero lo estoy haciendo, lo segundo, capaz nunca lo sepa.